La sombra de ti...
No recuerdo la primera vez que pensé en besarte, fue sólo una idea fugaz que cruzó mi mente, pero sólo fue eso, la primera. Pero el otro día, un rayo de esperanza iluminó mi deseo, descubrir lo que habías escondido en tu corazón y tu mente tanto tiempo,y casi no podía escribirte en mi ordenador. Lo que había deseado y temido a la vez, ¡se estaba haciendo realidad! Dejé que hablaras, dejé que te confesaras conmigo, que sacases todo aquello que te agobiaba, y luego, fue mi turno. El corazón quería salírseme del pecho, apenas atinaba a escribir... Sólo era el ordenador lo que me unía a ti, y, precisamente, era lo que me separaba de tu lado .La noche siguiente acortó un poco el hilo que unía mi nube a la tierra. Existía un fantasma en tu vida que se interponía ante mí. Tus continuas comparaciones con ella, tus recuerdos, tu veneración por aquel momento, ponían una barrera entre tú y yo.Pero no importa, creí que podría romperla y acercarme del todo a ti, tocarte sin que me rechaces por miedo a lo que sientes, mirarte sin que te dé vergüenza que sepa lo que esconde tu corazón, hablarte en susurros al alma compartiendo los sueños…

T dijo
¿Y por qué no puedes hacerlo?¿tan fuerte es esa barrera que os separa?.Cuando hay sentimientos de por medio hasta el hierro más endurecido se puede fundir.
28 Abril 2006 | 09:10