Mi ingrata presencia
Me hundiré en una atmósfera del anhelo constante de amor, la dependencia perpetua de aferrarme a las expectativas donde no hay nada que rivalice, eso que se da y no se quita.
Soy una personalidad alejada y no fundida con nada, es ese necio precio de ir construyendo mis propios espacios que el mundo acucioso de las ideas proporciona además de que me sirve de escape y una fuente de precario equilibrio para poder lidiar con el mundo.
La realidad me abruma, mi ingrata presencia y mi absoluta ausencia
Es como un ridículo estereotipo que se adentra con gran profundidad en mi alma, el dolor en lugar de desvanecerse se queda ahí, creciendo por esta sensación de inmensa soledad y fragilidad que nunca abandono.
Pero en todo este tiempo que llevo escribiendo he llegado a la conclusión de que...
Es mejor morirse de todo a morirse de nada!!!


destino dijo
pues yo se que me muero y se por qué,
pero por que no me mueroooooooooooooooooooooooooooooooooooo
11 Junio 2007 | 11:01 PM